
Lavadoras de carga frontal
El formato más habitual en España: 60 cm de ancho, de 7 a 11 kg de capacidad, motor inverter, centrifugado de 1.200 a 1.600 rpm y programas Eco 40-60.
La lavadora de carga frontal es el formato más vendido en España: unos 60 cm de ancho, alrededor de 85 cm de alto y un fondo que suele moverse entre 45 y 65 cm según la capacidad. Cabe bajo la encimera, se puede integrar en un mueble y, con el kit adecuado, admite una secadora encima.
Lo que más diferencia a unos modelos de otros es la capacidad en kg, el centrifugado (rpm y clase de eficiencia de centrifugado), el motor (los inverter suelen ser más silenciosos y duraderos), el consumo de la etiqueta energética y el ruido. Funciones como el vapor, la dosificación automática o la conexión wifi son útiles para algunos hogares, pero no imprescindibles.
Para orientarte: una o dos personas suelen ir bien con 7-8 kg; una familia de cuatro, con 8-10 kg. Más capacidad solo compensa si de verdad la llenas, porque lavar medio tambor a menudo gasta más por prenda.













Preguntas frecuentes
Como orientación, 7 kg suelen bastar para una o dos personas, 8-9 kg para tres o cuatro y 10 kg o más para familias numerosas o si lavas edredones a menudo. Es mejor llenar bien el tambor que comprar una capacidad que casi nunca aprovechas.
Un centrifugado más alto deja la ropa con menos humedad, lo que acorta el tendido y el uso de la secadora. Para la mayoría de hogares, 1.200-1.400 rpm es un buen equilibrio; fíjate también en la clase de eficiencia de centrifugado de la etiqueta, que resume ese resultado.
Es un motor sin escobillas que ajusta la velocidad electrónicamente. En general es más silencioso, vibra menos y sufre menos desgaste que los motores de escobillas tradicionales. Muchos fabricantes ofrecen garantías largas específicas para el motor inverter.